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La Periferia es donde el mundo se
diferencia, no donde se acaba. Desde esa periferia el
blues de Víctor Aneiros sorprende a especialistas,
aficionados y hasta a los menos predispuestos. El sonido
de su guitarra, el deletreo de su blues evoca otras
tierras, otras calles, otra gramática, otro acento.
Desde Ferrol, al Norte de Galicia, en el Finisterre de
la vieja Europa.
Tenemos la suerte de haber podido seguir
la evolución de Aneiros, desde finales de los setenta
hasta hoy. Entonces era poco más que un adolescente,
seducido por aquella nueva posibilidad descubierta: el
flujo continuo de la música, de la cabeza a los pies,
del corazón a la mano, de la mano a la guitarra y de la
guitarra al amplificador. Algo mágico para un rapaz
que quería sacar toda la fuerza expresiva que llevaba
dentro.
Ya había mucho de feeling bluesero
en las poderosas ganas de tocar de aquel chaval, en su
entusiasmo bronca, entre heavy, rock californiano y
hasta punkero (no olvidemos que estamos a finales de los
setenta) Y había en él, dentro de su fuerza arrasadora,
cierta espriritualidad que lo diferenciaba de cualquier
guitarrista del fructífero panorama ferrolano y gallego
de aquellos años. También había otra cosa más
superficiol; era zurdo, como Jimi Hendrix, el
superguitarrista que adoraba.
Durante los ochenta, Aneiros pasó por
grupos como Alkitrán, Blancanieves, Treinta y Nueve
Escalones, Grelo Bravo o Acceso Norte,
tocando todo tipo de música. Pero cada vez había más
blues en sus fraseos.
Durante eso años Aneiros rayó muchos
vinilos de Freddie King, Muddy Waters, Robert Johnson,
Buddy Guy, Johnny Winter, Duanne Allman… dialogando con
ellos en ese lenguaje universal del alma que se concreta
en la música.
Como una planta que germina nautralmente,
el blues afloraba cada vez más, paso a paso, año tras
año. En los noventa, había tocado de todo lo que se
puede tocar con una guitarra, pero Aneiros ya tenía
claro cuál era su camino. Con un par de amigos, contando
entre ellos con la portentosa voz de Germán Lamas,
crearon Forcadas Blues Band. Fue sin duda una
pequeña revolución en el chato mundo musical gallego.
Con los Blue Notes, Aneiros graba
su primer trabajo, editado por Cambayá Records en 1999,
titulado “Que el blues te acompañe”. Y participa
en diversos festivales (Antequera, Cerdanyola, Reus…)
Después de compartir cartel con BB King,
Buddy Guy, Raimundo Amador, Coco Montoya o Larry McCray,
con el que tuvo la oportudidad de improvisar en vivo,
Aneiros editó su segundo trabao: “Live in Montreux”
en el 2003, editado por Gaztelupeko Hotsak. Grabación
que recoge uno de los dos conciertos que Víctor Aneiros
Band ofreción en el Festival de Jazz de Montreux en el
2002.
Ya con dos trabajos editados queda claro
que el blues de Aneiros es heterodoxo, sin purismos
enfáticos. Para él lo bueno de la música es,
precisamente, lo que tiene de inabarcable: está en
Crossfire pero también en una versión de Calling
Card o en una recreación del Little Wing
Hendrixiano.
Su directo está a la altura de cualquier
leyenda del blues. Ésa es otra de las grandes
diferencias que le distinguen de muchos guitarristas de
su generación y de los posteriores. Es un guitarrista de
raza, con clase, que no se desinfla jamás frente al
público. Cualquier amante del blues debería apuntar en
su agenda como prioridad posible escuchar alguna vez en
vivo el extraordinario talento de Aneiros. Esto lo ha
llevado a ser incluido en “La gran enciclopedia del
Blues” de Gérard Herzhaft (2003).
En la primavera-verano del 2004, Aneiros
publica su nuevo disco “Blues do Amencer”, donde
quiere retomar una idea que ya estaba presente en el
anterior, hacer blues en gallego, en la línea de su tema
Non me deixes morrer aquí (No me dejes morir
aquí). Para Aneiros, la sonoridad del idioma es adecuada
para el blues. Como acostumbra a decir: “la morriña es
el aguardiente del blues gallego”.
Un mundo muy original gira alrededor de
este tercer disco de Aneiros, creado por la personal
utilización del dobro y por la escritura de los temas
originales, con letras inspiradas en su ciudad, en la
historia gallega reciente (Prestige) o la eterna
(Inmigración) y en las tragedias cotidianas,
leídas en libros y prensa. Es un disco con el que
Aneiros y su energética banda no decepcionan en directo.
VÍCTOR ANEIROS BAND:
Víctor Aneiros:
Voz, guitarra, dobro y slide
Manuel Gutiérrez:
Piano
Marcos Sánchez:
Batería
Alejandro Masafret:
Bajo
www.victoraneirosband.com
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